CCLCMV: los misericordiosos PDF Imprimir E-mail
Escrito por Comunidad Cristiana Laica CM-VA   
Lunes, 18 de Noviembre de 2013 00:00
CCLCMV – 11/11/2013    5ª reunión

Tema:  Bienaventuranza “Los misericordiosos” de Chércoles.
 
Msús trae zumos y bollos glaseados para celebrar su cumpleaños; Ricardo, golosinas. Nunca falta algo que celebrar.
Maísa trae varios avisos: un encuentro con el grupo de profesores de Celia, que podría ser una reunión del Adviento, con eucaristía. Proponemos un lunes a las 19:30 horas. Comenzamos compartiendo la vida o realizando una acción de gracias, según cada uno.

Sobre la bienaventuranza “los misercordiosos”, rescato las frases más comentadas:
-       He experimentado algún tipo de miseria, aunque no la miseria-pobreza.
-       Pienso que no es imprescindible vivir la miseria para ser misericordioso, ni que quien la haya vivido lo sea.
-       Nunca he sido “miserable”, pero tengo sensibilidad cuando la veo.
-       He pasado bastantes humillaciones. Me cuesta no juzgar.
-       A veces me he sentido un poco “pobre”. Eso me da luces para acercarme a los demás.
-       Experimentar miseria ayuda a tener misericordia.
-       En mis momentos duros he recordado las adversidades de Jesús y me he apoyado en su vida.
-       He experimentado la miseria al aceptar mi condición sexual.
-       “No por ser pobre se es bueno y por ser rico se es malo”.
-       No soy recuperadora ni excluyente.
-       Para ser accesible hay que mostrare empático.
-       La persona misericordiosa es la que impone la compresión, no el juicio.
-       No soy humilde: me siento defraudada cuando mi ayuda no es aprovechada.
-       Me cuesta pedir perdón cuando me equivoco.
-       Ser accesible debe ser seña del cristianismo.
-       Las cosas (lo religioso, los valores) deben hacerse “reales”, no “interiores”.
-       Con los cercanos intento ser accesible. Según con quién, en qué ambientes, “me subo o no al taburete”.
-       Intento justificar mis errores.
-       Mis miserias: Errar y pedir perdón me cuesta, por orgullo, así que trato de no errar, no implicándome.
-       Se crea desnivel también en el cómo ayudas: impones, diriges… o sugieres, aconsejas.
-       Mucha gente me cuenta sus problemas y muchas veces les digo lo que tienen que hacer, y eso es “subirse al taburete” (desnivel).
-       Antes era más accesible. Ahora estoy en mi burbuja.

Finalizamos con la oración “Envíanos locos”.