"Y todo empezó en Galilea"

JORNADA DE ESPIRITUALIDAD 

Como cada año, al inicio de Cuaresma, los grupos de Red Laical Compañía de María, nos reunimos en una Jornada.de Espiritualidad para hacer un alto en nuestro caminar cotidiano y preparar el camino de Pascua. 

Nos encontramos 16 laicos y tres religiosas. Para nosotros fue un placer compartir  la comida y la Eucaristía con algunas monjas de la comunidad de Mollet. 
Fue un día tranquilo para compartir nuestra fe y renovar nuestro corazón. 
Empezamos el día con una oración, preparada por el grupo "Gavina" de Barcelona, ​​meditando el evangelio del día y pidiendo al Señor que nos dé fuerza, ilusión y firmeza a cada paso para caminar con él. 
Maribel Clemente nos recordó que como Red Laical tenemos un Proyecto Común Apostólico: somos personas llamadas y convocadas a vivir el seguimiento del Señor, en grupo, en comunidad y por lo tanto, a compartido la fe con los demás.

El Plan de Formación de este año nos recuerda que somos Iglesia y que estamos invitados a construirla.

La reflexión del día llevaba como título: 

"Y todo empezó en Galilea ..." 

La Buena Nueva de Jesús, se fue expandiendo a través de las comunidades ..., pero no terminó allí. 
Maribel con un power, nos hizo una introducción recordando algunos rasgos de Pablo de Tarso, de su proyecto apostólico y de las primeras comunidades. 
A partir de tres cartas, imaginarias, en las que Pablo contesta a preguntas que le podríamos hacer hoy. Compartimos en grupos nuestra reflexión. 
Por la tarde, Anna Saumoy nos presentó la reflexión: 

CONSTRUCCIÓN DE LA COMUNIDAD COMO PIEDRAS VIVAS

"Apresurémonos, estimadas Hijas mías,  unamos nuestras fuerzas para socorrer a la Iglesia, tanto como podamos " 

Haciendo una evocación de Juana de Lestonnac que nos ayudó a recoger la reflexión del día. Este ruego dirigido a sus primeras compañeras, sigue siendo una llamada urgente también para nosotros hoy. 
Después de entregarnos unas pautas para meditar, nos dio a escoger una piedra, con la que teníamos que pensar una frase, un pensamiento, que serviría como primera lectura de la Eucaristía. 
A media tarde Joan Esteve nos celebró la Eucaristía y al terminar nos despedimos llenos del Espíritu para seguir caminando siguiendo el Evangelio y las enseñanzas de Sta. Juana. 
Nuestro agradecimiento a la comunidad de Mollet por su acogida y a todos los que participaron en la Jornada de Espiritualidad.